RADJEM, una ONG dedicada a erradicar la Diabetes en el Magreb, con Stevia.

Radjem International es una ONG con sede en Barcelona, que opera en el Magreb desde hace 15 años. Nació en la Universidad Ramon Llull para ofrecer altruistamente ayuda sanitaria a los más desfavorecidos y evolucionó a ONG durante una larga trayectoria en la que han participado más de 150 profesionales sanitarios (médicos, enfermeras, fisioterapeutas, nutricionistas ....) y más de 50 voluntarios magrebíes que han atendido más de 6.000 pacientes fundamentalmente personas pobres de la región de Lâayounne (antiguo Sáhara español).
Aunque la atención sanitaria siempre ha incluido a niños y discapacitados, la alta prevalencia de Diabetes tipo 2, hizo abrir una línea de investigación, educación y atención a estos pacientes. Esta enfermedad afecta al 25% de las mujeres adultas, que además son obesas mórbidas debido a un fenómeno cultural en el Magreb, donde la obesidad extrema de la mujer se ve como un signo de belleza.

Luchar contra esta enfermedad ha sido bastante difícil en un entorno donde las personas no entienden los elementos básicos de la vida sana, no tienen dinero para comprar medicamentos y consideran el azúcar como la raíz de la salud (en esta región la Diabetes es una epidemia letal y silenciosa).
Afortunadamente, en 2005, tras la publicación en revistas científicas internacionales de los primeros estudios con esteviósido purificado, los resultados eran tan favorables que abrían la puerta para ayudar a cientos de miles de diabéticos magrebíes. La polémica en el mundo científico reabrió los antiguos trabajos de los años 30 del siglo pasado, que mostraban que el extracto de Stevia lograba mejores resultados aún como coadyuvante del tratamiento de la Diabetes tipo 2.
Pero estos antiguos estudios no estaban realizados según los estándares de calidad científica actuales (eran observacionales y sin grupo control). Por este motivo, Radjem impulsó la realización de un estudio con todas las garantías científicas (aleatorizado, doble ciego) avalado por la Fundación Cochrane e inscrito el registro africano de la Organización Mundial de la Salud. El estudio fue financiado por micromecenazgo privado e incluyó 114 diabéticos voluntarios. El resultado demostró que la sustitución del azúcar por infusión de Stevia, reducía un 35% los niveles de glucosa y que esta reducción se mantenía más de 12 horas.

Pero la publicación del artículo en una revista internacional (Journal of Medicinal Plants) y la presentación en congresos mundiales no completa la investigación sobre Stevia, ni mucho menos.

Radjem afronta ahora la segunda fase de la investigación con la Stevia: demostrar que el extracto seco no sólo mejora los niveles de glucosa a corto plazo (horas), sino que mantiene un perfil más saludable en diabéticos que tienen menos complicaciones y unos niveles de hemoglobina glucosilada que los que no la toman.

Este proyecto de estudio también ha sido diseñado por médicos y enfermeras especializados en investigación y dispone del lugar y los pacientes voluntarios en Lâayounne. Está previsto el seguimiento durante 3 años.

Obviamente, un proyecto de estas características, que incluirá 300 pacientes, 10 investigadores y 15 voluntarios locales, implica viajes al territorio, compra de extracto de hoja de Stevia, alquiler de equipos de laboratorio y clínicos, y un montón de gastos, para los que precisamos de mecenazgo.

El coste inicial, sólo para el primer año de investigación (se prevén de tres a cinco años según resultados) es de 30.000 €. Por este motivo, solicitamos a la Sociedad Civil y especialmente a las personas motivadas para que se universalice el uso de la Stevia, a que contribuyan con las aportaciones voluntarias que deseen. Estamos seguros de que con ello contribuirán a mejorar el futuro de los diabéticos y de la Sociedad.

Todas las personas que quieran más información pueden dirigirse a:
angelapm@blanquerna.url.edu

Las aportaciones a Radjem se pueden realizar en esta cuenta:
BBVA ES98 0182 0207 8902 0189 7453

Conferencia de la Dra. Ángela Pallarés, impulsora del proyecto Radjem Internacional:
https://www.youtube.com/watch?v=Us3oVUYFavo

FOODTOPIA.

A través de un proyecto de alimentación ecológica y sostenibilidad, Jesús Pagán, fundador y director de Foodtopía, nos propone una opción muy atractiva, sabrosa y saludable para el camino del decrecimiento.

Nos detallará la propuesta en su conferencia del sábado 21 de Octubre, en la X Feria de Alimentación y Salud

http://alimentacioisalut.com/es/

MÁS BARRIO, MENOS ESTADO.

Los Estados, junto con el Mercado, son fieles al capitalismo, y el capitalismo en plena amenaza: climática , social, decadencia de recursos, crecimiento demográfico,…etc, está empeñado en que la fiesta continúe, en Foodtopía entendemos que la sociedad hoy, camina consistentemente en un colapso sistémico que comenzó en el 2008. El daño está hecho, y vivimos las primeras consecuencias, solo nos queda la resiliencia, y para ello hemos elegido un espacio “ El barrio” lugares hipo-energéticos de supervivencia.

PROYECTO 1800 WATTIOS.

Para mantener nuestro estatus quo (producción industrial, aviación civil, darse una ducha, encender un cigarro, …), en España, cada habitante consume el equivalente a tener encendidas permanentemente 34 bombillas de 100 Wattios. Esto es insostenible, en Foodtopía proponemos construir una sociedad de 1800 Wattios a través de un cambio profundo de nuestra manera de alimentarnos, que supone la reducción del gasto energético a 18 bombillas de 100 Wattios/persona, mejorando la calidad de vida.

Reducimos la huella ecológica de nuestra ciudad a través de los cientos de personas que nos visitan diariamente.

Bulto en la cabeza – Granada

Me llamo Francisco, tengo 37 años (febrero 2017) y vivo en Granada. Deseo contar mi testimonio que tiene como protagonista la Artemisia Annua.

Hace aproximadamente un año me acosté como cualquier otra noche (me duché y lavé la cabeza sin notar nada raro). A la mañana siguiente mientras me peinaba me noté un pequeño bulto fijo, del tamaño de media canica, sin movilidad, en el interior del cuero cabelludo. Al principio no le di importancia, pero esa misma tarde, asustado, acudí a urgencias. El médico después de palparlo, presionarlo y comprobar que parecía que estaba fijo al cráneo, me dijo que era probable que padeciera principios de cáncer óseo. Me envió a mi médico de cabecera para que me hiciera un volante al neurocirujano y que éste me hiciera las pruebas oportunas. Así lo hice, fui a mi médico de cabecera que lo primero que hizo fue mandarme una analítica completa. No me la hice, ya que no me hacen gracia las agujas.

Dejé pasar los días y, además de seguir creciendo el bulto inicial hasta el tamaño de media pelota de tenis, se me empezó a abultar también la parte del cráneo, no sé si del mismo bulto inicial o de otro alrededor del primero. También noté que en la parte superior del paladar, en la boca, apareció otro pequeño. De nuevo me acerqué a urgencias y otro de los médicos me dijo que eso era normal de mi propia fisionomía. Algo que no comparto, ya que nunca antes me lo había notado. Regresé a la mañana siguiente a mi médico de cabecera, pero ya estaba de vacaciones y en su lugar había una sustituta que también me fue diciendo cosas diferentes al anterior. Me preguntó por qué no me había hecho el análisis y me mandó otro para salir de dudas.

Cansado de que cada uno me contara una cosa distinta. Sin ganas de analíticas ni neurocirujanos que hicieran conmigo pruebas de conejillos de indias me dije: “Tengo dos opciones”: Pedirle a Dios (soy creyente cristiano) o buscar una alternativa natural.
Por aquel entonces ya conocía algo la Dulce Revolución y empezaba a ver vídeos de las charlas de Josep Pàmies. Lo primero que hice esa tarde fue pedir a Dios. Por la noche empecé a notar pinchazos y cosquilleos por toda la zona abultada. Al día siguiente me toco y el asunto parecía haber mejorado un poco, pero tan poco que apenas era apreciable. Como había escuchado hablar tan bien de la artemisia como una planta poderosa contra el cáncer, me decido a salir en busca de la misma por los herbolarios. Decidí por mí mismo, hacerme una infusión diaria, después de las comidas. Después de mes y medio tomando infusiones (lo que me duró la bolsita), poco a poco fue desapareciendo el abultamiento y el bulto (que ya me estaba deformando el cráneo completo).

A día de hoy ya tengo que esmerarme mucho para buscarme la chispa que me sigue quedando. No se nota absolutamente nada ni al tacto. Respecto al bulto del paladar, está a menos de la mitad del año pasado.
La verdad es debería haber seguido tomando otro mes más, pero se me acabó la bolsa y no compré más al verme bien. Realmente no sé si recibí ayuda divina, fue cosa de la planta o ambas cosas. No obstante, la naturaleza en sí misma es obra de Dios. De una forma u otra yo lo he vivido como un milagro.

Por tan sólo 2 euros resolví el 99% de mi problema. ¿Realmente hacen falta gastarse millones en quimioterapias absurdas, que más perjudican que ayudan?

Francisco Segura
profeual@gmail.com
Granada

Dermatitis atópica en perrita – Madrid

Me llamo Aurora, tengo 54 años (febrero 2017) y vivo en Madrid. Tengo una perrita de raza Westy, que a partir de los cinco años (ahora tiene 9 años) empezó a tener dermatitis atópica, cada vez más grave, llegando a estar sin pelo, con la piel en carne viva y las orejas supurando. Algo terrible, además tenía fiebre muy alta. Es alérgica a todo y toma pienso vegano. Todo el mundo me decía que por humanidad la sacrificara porque estaba sufriendo mucho.
El tratamiento que tomaba era: corticoides y antibióticos. Los corticoides ya eran para siempre, los tomaba diariamente y los antibióticos, pues cada vez que tenía infección, que era cada quince días aproximadamente.
Busqué por todos sitios remedios alternativos: homeopatía, hierbas, etc. Hasta que un día, en la página web de la Dulce Revolución leí sobre el MMS y sus resultados. No decía nada de animales, pero empecé a investigar y pensé que al menos, tenía que intentarlo.
En una crisis muy grande de la perra (infección de orejas, patas y barriga ensangrentadas y cuello sin pelo y sangrando) decidí utilizarlo e inicié el tratamiento, a pesar de que todo el mundo decía que se iba a morir.
El tratamiento fue el siguiente: dos gotas de MMS cada hora durante ocho horas, así día a día y se lo preparaba con agua de mar, otro gran descubrimiento.
Las primeras tomas fueron terribles, empezaba a toser y a vomitar y se quedaba muy hecha polvo, cuando ocurría, le daba sólo una gota, que no le sentaba mal, y a la siguiente toma dos. Fue un tratamiento muy intenso, pero estaba muy mal. Al segundo día ya estaba mejor y a la semana, ya le estaba saliendo el pelo en las patas y el cuello y la panza ya la tenía rosada, no como antes, dura, negra y con mal olor.
En quince días la perra estaba estupenda, volvía a estar alegre, tenía pelo y nada de infecciones.
Cuando terminé el protocolo 1000, inicié un tratamiento de mantenimiento que consiste en dos gotas sin activar en el agua de beber y que se las vaya bebiendo.
He descubierto que para las orejas el CDS va mucho mejor y actúa más rápido. Yo hago ahora CDS porque es más fácil de tomar.
Debo decir que yo lo tomo con frecuencia en invierno para evitar resfriados y gripe y me va fenomenal.
Por último, sólo decir que hace dos semanas decidí hacerme un análisis de sangre estando tomando el MMS a ver qué salía. El resultado ha sido excelente, mi tiroides está fenomenal, tenía hipotiroidismo, y mis niveles de vitamina D, que estaban en 16, bajísimos, estaban en 38. No sé si tendrá algo que ver, pero lo que es seguro es que no me estaba haciendo ningún mal.

Para mí el MMS es como la marihuana, el agua de mar, la stevia y tantas plantas: un regalo de la naturaleza.

Aurora Gonzalvez
aurora.gonzalvez@gmail.com

Madrid

Lupus eritematoso – Barcelona

Me llamo Araceli, tengo 44 años (marzo 2017) y vivo en Cornellà de Llobregat (Barcelona). Hace 13 años me diagnosticaron un lupus eritematoso. Mi cuerpo se llenó de manchas inflamadas. El cansancio se apoderó de mi cuerpo y el dolor de articulaciones fue en aumento hasta el límite de no poder ni dormir.

Me recetaron unas pastillas y una crema para las manchas. En ese momento los médicos poco podían saber el origen de mi enfermedad, porque se sabía muy poco de ella.

Durante dos años mi vida se convirtió en un infierno de dolores, mi carácter empeoró y no salía a la calle, a no ser que fuera completamente tapada. Me daba vergüenza las manchas y además, no podía darme el sol.

Cuatro años después sufrí un golpe psicológico con la muerte súbita de mi madre. No pude hacer el luto, porque quedaban a mi cargo mi abuelo y mi tío, ambos enfermos. Esto dio lugar a que no tuviera tiempo para dedicárselo a mi enfermedad, me salté todas las pruebas, hasta que un año después murieron.
Supongo que los mismos nervios taparon un poco la enfermedad, pero unos años después apareció nuevamente y más fuerte que nunca.
Los dolores articulares empezaron a subir de intensidad a pesar de todos los esfuerzos que hacía por hacer algo de deporte. Las manchas aparecían con menos intensidad, pero estaban ahí. Lo peor de todo fue cuando empecé a perder el pelo.

En mayo del año 2016, mi hermana me llevó a charlar con Cande, una colaboradora de la Asociación Dulce Revolución. A partir de aquel día decidí volver a nacer y luchar por seguir adelante.
Fueron 4 horas, dónde pude sacar todas mis emociones afuera, por fin alguien con quien compartir toda aquella acumulación que llevaba dentro de mí y que me estaba ahogando.
Me aconsejó tomar el Bitter sueco, agua marina, pastillas naturales y artemisa. También me aconsejo leer un libro (el Creador), un libro que está abriendo mi mente y me demuestra que querer es poder.
A los quince días de tomar todo lo que me aconsejó, empecé a encontrarme mejor, las manchas habían desaparecido. Un mes después los niveles en los análisis de sangre habían reducido de forma considerable y tres meses después el pelo empezó a crecer, algo que los médicos creían imposible.
Han pasado 9 meses y todavía es pronto para poder dejar la medicación, aunque sinceramente, sabiendo que todo es natural, no me preocupa en absoluto, además el bitter sueco me da mucha fuerza cada día.

Ahora tengo muchas ganas de vivir y avanzo en mi transformación para reencontrarme nuevamente conmigo.

Araceli Trujillo

testimonios@gmail.com

Cornellà de Llobregat (Barcelona)