Me llamo José Ángel, tengo 49 años (octubre 2017) y vivo en El Escorial (Madrid). Quería compartir que mi experiencia con el MMS es positiva en cuanto a varios tipos de dolencias:
1º- Me curé una gingivitis con la que llevaba varios años usando diferentes productos bucales y que no me hacían nada. Dos días consecutivos de enjuagues con MMS y al tercero ya estaba mucho mejor. En una semana me cepillaba los dientes con cerdas duras cuanto antes esto era imposible. Las encías dejaron de sangrar. La dosis fue: 5 gotas activadas en una taza pequeña de agua.
2º- Lo mismo con infección de muela con flemón. Quería evitar el antibiótico y realicé enjuagues en la zona con MMS bastante concentrado (poca agua) y con unas gotas de DMSO (Dimetil Sulfóxido) para ayudar a su penetración. Decir que el flemón se fue por donde vino. La dosis fue: 5 gotas activadas, ponía poca agua y luego añadía 5 gotas de DMSO para que penetrara bien en la encía. Lo aplicaba casi puro, hacía enjuagues en el lado de la dolencia.
3º- Infección intestinal severa. Mi familia una semana con fiebres. Yo que me lo empecé a tomar al tener síntomas, pasé la noche con fiebre leve y a la mañana después de dolores estomacales y evacuar, fui directo a desayunar sin síntomas y ahí terminó. La dosis fue: 8 gotas activadas al día. Tomaba 1 gota activada cada hora, durante 8 horas. Fue “milagroso”.
4º- Decir que contra la micosis o pie de atleta no me ha funcionado.
La verdad es que aunque se ha “demonizado” este producto, a mí siempre me ha ido bien y nunca he tenido efectos secundarios ni extraños.