Mi nombre es Raquel (junio 2024), vivo en Cala de Bou (Ibiza). Cuento el testimonio de curación que he tenido con un gatito bebé, de apenas 1 mes de vida que recogí de la calle. Tenía como un tipo de neumonía con bronquitis severa y asma. Mostraba una debilidad general elevada en todo el organismo junto a la afección respiratoria. Tenía tos, mocos, fiebre…
Después de llevarle al veterinario y decirme que en 2 días el gato estaría muerto, le puse el tratamiento que me dio y mejoró, pero cuando terminó su protocolo se puso otra vez enfermo, menos grave, eso sí.
Entonces me decidí a darle MMS con miedo, por no saber si era muy fuerte para su debilidad. Me informé de la dosis que podía administrarle y aun así, se la rebajé un poco por precaución.
Durante 1 mes, aproximadamente, le metía cada día, una jeringa del producto en el cuenco del agua lleno. El gatito ni se enteró.
En unos 4 o 5 días mejoró notablemente y el pelo se le puso súper brillante, sedoso y siendo un gato negro, eso se nota mucho más. El ánimo del gatito y la energía también mejoraron al momento, aunque también podría ser por los cuidados estando ya unos días en casa.
Cuando se recuperó del todo una familia lo adoptó. No lo he vuelto a ver, pero la familia se llevó un bote preparado y les dije cómo administrarlo como protocolo preventivo para los siguientes 2 o 3 meses. Imagino que lo siguieron.
Mi nombre es Teresa Moreira (junio 2024), vivo en Santiago de Compostela (A Coruña). Hace un año, a mi mascota, un labrador retriever de 13 años, le volvieron a crecer dos tumoraciones en el costado donde ya, en dos ocasiones, le habían operado. Hace unos meses estaba muy somnoliento, dormía como muy profundo y desconectado del entorno. También notaba que cojeaba de la pata delantera.
Las tumoraciones se las traté con par biomagnético y le disminuyeron tanto de tamaño que no se palpaban (el veterinario le llevaba los controles).
Hace como un mes, para la somnolencia, le empecé a echar unas 10 gotas de clorito de sodio en el agua (5 gotas por la mañana y 5 por la tarde). El perro pesa 38 kg. Está sorprendentemente mucho más despierto y conectado. No noto mejoría en la cojera, aunque le estoy poniendo imanes en las patas delanteras. A fecha de hoy sigo dándole el clorito de sodio.
Mi nombre es Rosario, tengo 46 años (julio 2023) y vivo en Sabadell (Barcelona). Durante años mi perrita tuvo tortícolis cada invierno. Llegó un momento que se agravó tanto que quedó paralítica (tetraplejía) de cuello para abajo.
Usé DMSO poniéndole una cucharada en su comida tres veces al día, y un gotero en el cuello, aplicado a través de la piel, tres veces al día. Le ponía una bufanda en el cuello para darle calor.
Después de un par de días pudo ponerse de pie y dar algunos pasos. En una semana podía caminar un poco, y en unas semanas más se recuperó completamente.
Los perros deberían llevar arnés, el collar les hace daño en el cuello.
Mi nombre es Silvia, tengo 60 años (febrero 2021) y vivo en Coruña. Mi perra se había empachado (hizo barra libre con los desechos de una parrillada) y el nivel de transaminasas triplicaba el normal. La veterinaria le recetó unas pastillas, cuyo efecto iría lento, pero la perra no quería tomarlas (no me extraña). En lugar de eso le di a beber una infusión de boldo diluida al 50% y en horas presentaba un aspecto más animado. En dos días se recuperó. La bebió muy bien. En total tomaría 1 litro y medio más o menos. Cuando la llevé a la revisión (unos 3 días) la veterinaria no se lo podía creer.
Mi nombre es Miguel Francisco, tengo 53 años (febrero 2021), nací en Milwaukee (Wisconsin – EEUU), aunque mi nacionalidad es española. Soy Licenciado en Bellas Artes, Animador Social y Arte terapeuta, entre otras cosas.
Al principio esto del MMS me parecía algo raro y no le presté atención, pero como escuchaba muchos comentarios positivos sobre ello, me decidí a investigarlo por mi cuenta y decidí comprar la sal (clorito de sodio) y el ácido clorhídrico (es más limpio químicamente que el ácido del limón).
Ante todo, quiero decir que, después de activar la sal con ácido, hay que apagar el ácido con bicarbonato sódico para que no haga daño a la garganta, lo segundo que diría es que puede ocurrir que se os suelte el vientre después de tomarlo y eso es porque limpia los intestinos de micro organismos que no nos benefician.
Lo primero que hice después de empezar a tomar MMS es cambiar mi alimentación a una alimentación más alcalina porque si mantenía una alimentación ácida se me seguía "soltando el vientre" con el MMS.
Yo tengo un gato al que he tratado los ojos con gotas de MMS, no le hace daño sino todo lo contrario (es muy importante apagar el ácido antes de echar las gotas para que no haga daño), antes le lloraban siempre los ojos y después de varias veces de ponerle gotas de MMS se le curaron.
Lo hago de la siguiente manera: pongo 3 gota de la sal (clorito sódico) en la proporción del 25-28% (diluida en agua) + 3 gota de ácido clorhídrico diluida en agua al 4%, espero 4 minutos, luego apago el ácido con bicarbonato sódico, añado agua hasta arriba (yo uso un vaso de 1/3) y con un dosificador le pongo una o dos gotas en cada ojo.
Tengo en la calle también cuatro gatos a los que cuido y cuando los veo con los ojos mal o con resfriado como no se dejan coger les mezclo MMS en el alimento y después de tomarlo dos o tres veces se ponen bien. Hay un gato que no se toma la comida porque huele el MMS, pero afortunadamente éste si se deja coger así que con una jeringuilla pequeña y con paciencia y hablándole con cariño le doy una dosis de MMS cuando está mal y en dos o tres días de "sesiones", se recupera.
Al principio la reacción que les da debe ser un poco desagradable por el sabor, pero al día siguiente se nota de manera clara una mejoría.
Yo suelo darles también para fortalecer su sistema inmune: tierra de diatomeas y probióticos, a veces también les doy polvos de vitamina C, pero el MMS es mi principal herramienta.
Curar por mí mismo a los gatos con estos productos me da una gran satisfacción y sobretodo, me ahorra mucho dinero y tiempo de ir al veterinario.
Es importante saber que para animales pequeños como los gatos no se debe dar más de una gota activada porque el efecto de limpieza interna es muy fuerte y, como los gatos beben poca agua, puede provocarles algún daño. Se debe siempre hidratar bien al animal (darle agua extra en una jeringuilla para facilitar la limpieza del organismo). Los humanos podemos tomar más cantidad, pero ellos como máximo una gota activada.
Mi nombre es Juana, tengo 46 años (julio 2018) y vivo en Sierra (Albacete). Deseo contar mi experiencia con el MMS.
Mi gato empezó a ponerse malito en octubre del año pasado. En la clínica le diagnosticaron el virus de la leucemia felina (está vacunado, ya que vivo en el campo) y me dijeron que no le quedaba mucho tiempo de vida porque también tenía el virus de inmunodeficiencia adquirida. Como estaba desahuciado y sufriendo mucho, comentándoselo a una hermana me dijo que probase a darle el MMS y hasta el día de hoy, que sigue vivo y, sobre todo, que no está sufriendo.
No le he vuelto a repetir los análisis porque como me dijeron que le quedaba una semana y a fecha de hoy sigue vivo, pues es que está mejor seguro. Mientras tanto, se me puso mala mi perra Chispa, concretamente después del celo, empecé a verla mal y enseguida la llevé a la clínica (12/03/2018), tenía leishmania, y a consecuencia de la leishmania, también tenía erliquia y anaplasmosis.
Pesa 4 kilos, así que desde ese mismo día empecé a darle a razón de una gota por kilo de peso, en al menos 10ml de agua de ósmosis por gota, cada hora-hora y media, y las analíticas salen excelentes. No le piché más glucantime, salvo el pinchazo que le pusieron el día que la llevé a la clínica (12/03/2018). Desde el día 21/04/2018, le estoy dando alopurinol, que ayuda a que no se desarrollen los parásitos de forma masiva. El veterinario me comentó que está muy bien (cuando la llevé la primera vez prácticamente no tenía sangre), pero que aún sigue activo el bicho, así que empezaré a darle otra vez MMS. En realidad, sólo han sido tres meses lo que ha tomado seguido. Incluso la veterinaria me ha dicho que cree que es digno de estudio. Hoy por hoy ambos están fenomenal.
Mi nombre es Vicky y vivo en Sabiñánigo (Huesca). Quiero relatar la experiencia con una perra de 10 años llamada Lupa. Hemos usado MMS, DMSO y kalanchoe a raíz de diagnosticarle una neoplasia maligna de comportamiento agresivo con potencial de metástasis elevado. Diagnostico final: osteosarcoma productivo.
En mayo de 2017 la perra empieza a cojear. Se le hace una radiografia y el veterinario lo achaca a desgaste de cadera por edad. Un mes después se le inflama una pata trasera y empeora rápidamente. Se le vuelve a hacer radiografias y se le achaca a una fractura que tuvo de cachorra, así que se le pone tratamiento durante un mes con antiinflamatorios. No solo empeora sino que deja de apoyar la pata. A principios de septiembre se le hace una biopsia y nos anuncian que tiene aspecto de osteosarcoma.
El 15 de septiembre nos confirman el resultado dándonos las siguientes opciones:
* 3-4 semanas sin tratamiento sufriendo mucho, recomiendan parches de morfina (no se le dan).
* 4 meses amputando la pata.
* 1 año amputando la pata y dándole quimioterapia.
Las tres opciones con el mismo resultado final: la muerte de la perra.
Descartamos las tres opciones e inmediatamente comenzamos con el tratamiento máximo que se le podía hacer con MMS.
La perra no llegó a dejar de comer ni un solo día (se le motivaba con comida más apetecible) aunque su estado anímico era bastante bajo.
En una semana empezó a mejorar notablemente. A los 15 días la perra empezó a apoyar la pata y un mes después sin fallar en el tratamiento ni un solo día y siendo muy constants, la perra corría, la inflamación de la pata empezó a bajar notablemente (más o menos un 60/70%) y su estado anímico era fantástico.
Seguimos con el tratamiento los 3 meses que nos indicaron. Se le hicieron dos analíticas completas con buenos resultados. La hinchazón que le queda en la pata es casi inapreciable y es resultado de la biopsia.
- Tratamiento que se le dió durante 3 meses a Lupa pesando 27 kilos:
Este es el tratamiento que nosotros aplicamos a nuestra perra Lupa de 9 años y 27 kilos.
En la actualidad le seguimos aplicando en la pata MMS y DMSO por vía externa como recuerdo y seguimos disfrutando de una perra sana y feliz.
Mi nombre es Jose María, tengo 56 años (junio 2017) y vivo en Valencia. Mi hermana tiene una perrita que hacía seis meses le detectaron diabetes. Ya le estaban dando tres pastillas diarias y una inyección de insulina (dosis que iban a aumentarle a dos inyecciones de insulina al día). Yo le recomendé que le pusiera en el agua de beber, una infusión de estevia.
Así lo hizo. Empezó un martes a dársela y el viernes, cuando le hicieron la analítica, le había bajado de 500 a 100. Solo cuatro días. Además la perrita de vez en cuando, sufría como un infarto y se quedaba como muerta.
Ahora ya no le pasa. Y aunque el veterinario le dijo a mi hermana que la estevia no hacía nada, ya que era un edulcorante, mi hermana sigue dándosela y le va muy bien. Le pone dos y tres hojas frescas en el agua, las deja un rato y las quita. Es decir, no calienta el agua ni nada.
Espero les sirva y pueda ser de utilidad para otros animalitos. Gracias en nombre de mi hermana.
Me llamo Carolina, tengo 45 años (febrero 2017) y vivo en Tercui (Lérida). En un viaje que hice me encontré un perro de 18 años con artrosis, cáncer de testículo, cataratas, y no sé si llamarle “alzheimer” porque el perro iba caminando y de repente, paraba y se quedaba como si no se acordaba hacia dónde iba. Se quedaba quieto un montón de rato, no podía ni cerrar las piernas por la inflamación de los testículos (que parecían uno en vez de dos). Tenía unas costras en las orejas, le costaba horrores levantarse y acostarse. Le empecé a dar MMS con la siguiente dosis: de 2 a 4 gotas al día, en una toma de 1 gota y después 2 por la mañana y 2 por la tarde-noche.
A las dos semanas ya no le dolía al levantarse y acostarse, los ojos empezaron a recuperar su color negro y a perder el blancuzco, el pelo se le puso más brillante y más negro, desaparecieron las costras de las orejas, empezó a levantar la pata para orinar (antes no podía). Lo saqué a pasear y dio la vuelta a la manzana entera y no sólo eso, se quedó detrás de mí, no lo esperé y luego me alcanzó corriendo media calle. Después de 21 días los testículos ya eran dos (antes con la inflamación sólo se veía uno muy grande). Está contento, su alegría es otra, ha vuelto a festejar alrededor del coche cada vez que vuelven sus amos a casa.
Y ahora, en casa, como éramos pocos, cogí un perro (tiene 8 años) del refugio con leshmaniosis. Lleva dos semanas en casa, iba mal de las articulaciones y venía con otitis, le di MMS (de 2 a 4 gotas al día, en una toma de 1 gota y después 2 por la mañana y 2 por la tarde-noche), pues ya no tiene otitis y ya sube las escaleras de los dos bancales sin tropezarse como el primer día. Ya salimos a jugar, a correr y corre bien, ya no se hace nudos con las patas como al principio. Venia mal de cacas y ahora hace bien. Cuando hace flojo, ya sé que tengo que bajar la dosis de MMS y enseguida vuelve a estar normal.
También he probado con mis gatos, una de ellas vino de la calle con un bulto duro del tamaño de una pelota en la barriga. Le di MMS (de 2 a 4 gotas al día, en una toma de 1 gota y después 2 por la mañana y 2 por la tarde-noche) y en su caca expulsó un montón de gusanitos blancos, el bulto desapareció. El pelo se le puso guapísimo y los ojos cobraron brillo.
Utilizo también el MMS cuando veo a los gatos lagañosos, ni me lo pienso, les pongo MMS en los ojos (de 2 a 4 gotas al día, en una toma de 1 gota y después 2 por la mañana y 2 por la tarde-noche y fantástico. Les voy dando como mantenimiento, pues no veo en ellos efectos secundarios. Me he dado cuenta que los animales no ponen mucha resistencia a tomar el MMS.
Me llamo María Aguirre, tengo 47 años (junio 2017), soy licenciada en historia del arte y vivo en Madrid. Uno de mis gatos apareció un día mal, sin querer comer y cojo de las patas traseras. Le vi un enorme bulto en la parte del lomo cerca de la cola, ésta estaba muy inflamada y los testículos enormes y muy enrojecidos. Le alimento y le inyecto agua de mar unos días porque no quiere comer nada. Le doy la siguiente dosis: 2 ml de CDS diluidos en 50 ml de agua.
Esto se lo voy dando con una jeringuilla en diferentes tomas durante el día. Unos días más tarde se le revientan la piel de todas las zonas inflamadas, sale cantidades de pus y porquería, empieza a comer como él lo hace habitualmente y quiere hacer una vida normal aunque no le dejo y le tengo que tener en cautiverio. Dos días más tarde la piel se está cerrando y las heridas (si se puede llamar así) están limpias. En ningún momento ha tenido ni dolor ni fiebre.
Unos días más tarde se escapa y vuelve con las heridas llenas de gusanos. Consigo quitárselos todos con trementina y, por la posible toxicidad de tanta trementina en un gato, le inyecto mucha agua de mar. Continúo dándole CDS, en 2 días las heridas se han cerrado a la mitad y la carne en el rabo le está creciendo.
20 días más tarde las heridas están casi cerradas y limpias.
Me llamo Aurora, tengo 54 años (febrero 2017) y vivo en Madrid. Tengo una perrita de raza Westy, que a partir de los cinco años (ahora tiene 9 años) empezó a tener dermatitis atópica, cada vez más grave, llegando a estar sin pelo, con la piel en carne viva y las orejas supurando. Algo terrible, además tenía fiebre muy alta. Es alérgica a todo y toma pienso vegano. Todo el mundo me decía que por humanidad la sacrificara porque estaba sufriendo mucho.
El tratamiento que tomaba era: corticoides y antibióticos. Los corticoides ya eran para siempre, los tomaba diariamente y los antibióticos, pues cada vez que tenía infección, que era cada quince días aproximadamente.
Busqué por todos sitios remedios alternativos: homeopatía, hierbas, etc. Hasta que un día, en la página web de la Dulce Revolución leí sobre el MMS y sus resultados. No decía nada de animales, pero empecé a investigar y pensé que al menos, tenía que intentarlo.
En una crisis muy grande de la perra (infección de orejas, patas y barriga ensangrentadas y cuello sin pelo y sangrando) decidí utilizarlo e inicié el tratamiento, a pesar de que todo el mundo decía que se iba a morir.
El tratamiento fue el siguiente: dos gotas de MMS cada hora durante ocho horas, así día a día y se lo preparaba con agua de mar, otro gran descubrimiento.
Las primeras tomas fueron terribles, empezaba a toser y a vomitar y se quedaba muy hecha polvo, cuando ocurría, le daba sólo una gota, que no le sentaba mal, y a la siguiente toma dos. Fue un tratamiento muy intenso, pero estaba muy mal. Al segundo día ya estaba mejor y a la semana, ya le estaba saliendo el pelo en las patas y el cuello y la panza ya la tenía rosada, no como antes, dura, negra y con mal olor.
En quince días la perra estaba estupenda, volvía a estar alegre, tenía pelo y nada de infecciones.
Cuando terminé el protocolo 1000, inicié un tratamiento de mantenimiento que consiste en dos gotas sin activar en el agua de beber y que se las vaya bebiendo.
He descubierto que para las orejas el CDS va mucho mejor y actúa más rápido. Yo hago ahora CDS porque es más fácil de tomar.
Debo decir que yo lo tomo con frecuencia en invierno para evitar resfriados y gripe y me va fenomenal.
Por último, sólo decir que hace dos semanas decidí hacerme un análisis de sangre estando tomando el MMS a ver qué salía. El resultado ha sido excelente, mi tiroides está fenomenal, tenía hipotiroidismo, y mis niveles de vitamina D, que estaban en 16, bajísimos, estaban en 38. No sé si tendrá algo que ver, pero lo que es seguro es que no me estaba haciendo ningún mal.
Para mí el MMS es como la marihuana, el agua de mar, la stevia y tantas plantas: un regalo de la naturaleza.
Me llamo Ramón, tengo 64 años (Febrero 2017) y vivo en Cueto (Santander)
Mi gato tenía mucho lagrimeo por lo que acudí al veterinario. Después de pagar una factura importante y darle varias medicinas, al poco tiempo el gato seguía igual.
Fui a otro veterinario, más medicinas. Las terminó y fui a la farmacia a por más, pero no me las quisieron vender sin receta.
Fui a la huerta, cogí un poco de celidonia (Chelidonium majus), también conocida como hierba golondrinera e hice un poco de zumo. Lo mezclé con vino blanco y con infusión de manzanilla. Lo rebajé con agua destilada al 50% y le puse una gota al gato en cada ojo y se le curó.
A los diez días vi que empezaba de nuevo con el lagrimeo por lo que le eché otra única gota de la “pócima” y se le quitó.
Me llamo María Aguirre, tengo 47 años (febrero 2017), soy licenciada en historia del arte y vivo en Madrid. Por afición y amor a los animales tengo el título de Técnico de auxiliar de veterinaria, más varios cursos de homeopatía aplicada a los animales y terapias naturales. He estudiado y reunido muchísima documentación sobre medicina alternativa que, posteriormente, he podido aplicar a mis propios animales, a los de familiares y amigos. He tenido en mi vida más de 20 perros a los que he cuidado personalmente. Han pasado por mi vida 60 o 70 gatos y toda clase de animalitos inimaginables.
Este es mi testimonio:
Any, una perra teckel de 8 kg de peso y 6 años de edad, hace tres años tuvo leishmaniosis. La traté con MMS y, después de 3 años está sana.
A principios de Junio de 2016 le empezaron a doler las patas traseras. Cada día iba a peor, hasta que se quedó totalmente paralítica. El diagnóstico del veterinario fue de hernia discal y como única solución realizarle una cirugía o ponerla un carrito. Otros habían dicho también que tenía ácaros en los oídos, gastritis, etc…. Todos ellos diagnósticos equivocados que la medicación indicada por varios veterinarios le hubiesen provocado la muerte.
Unos meses antes de que le pasara esto a esta perra, había tratado a otro de mis perros con MMS, con claros síntomas de leishmaniosis. No podía moverse, estaba triste y no quería comer. En 3 días desaparecen los dolores musculares, en 15 días desaparecen prácticamente todos los síntomas físicos y en un año está en perfecto estado de salud.
Al haber tenido antes esta experiencia, pues empiezo a tratarla. Empiezo dejando de dar los corticoides a la perra y le administro MMS, aceite de coco, omega 3, vitamina B e inyecciones de agua de mar. Al cabo de 5 días, empieza moviendo el rabo, unos días después se levanta, 15 días después la perra se maneja sola y a día de hoy (que ha pasado un poco más 5 meses) la perra se maneja sola, es totalmente independiente, cada día que pasa anda mejor. Corre como un conejo.
Le administré 1 gota de MMS cada hora durante 10 horas al día, le inyecte agua de mar hipertónica en las lesiones empezando por 2 ml y fui subiendo la cantidad en función de cómo iba respondiendo la perra.
Mi más sincero agradecimiento a Enric Cerqueda por su generosidad y su paciencia, del cual no me olvido. Gracias a él pude administrar MMS y aceite de coco a mis animales y a muchos otros. Y a Daxalma Luna por toda la información trasmitida en muy poco tiempo sobre el agua de mar, por apoyarme y escucharme.
Y gracias a todos los que han tenido la valentía de aportarnos tanta y tan valiosa información.
Me llamo Enriqueta, tengo 57 años (enero 2017) y vivo en Almoster (Tarragona). El perro de mi hijo es una mezcla de mastín y perro pastor. Tiene 7 años y pesa sobre 45 kg. Durante mucho tiempo estuvo tomando un medicamento, en comprimidos, que le dañaba los riñones. Tuvieron que intervenirle debido a tales efectos secundarios. Tenía llagas y algún bulto por el cuerpo. A pesar de ser un perro fuerte, muchas veces estaba muy abatido.
Mi hijo empezó a darle MMS: 3 gotas, 1vez al día, durante 3 o 4 días y ya notó mejoría. Los bultos y las llagas desaparecieron. Según me ha dicho, hace 4 años que ya no lo medica. Le da MMS durante 2 o 3 días cuando lo ve de bajón (más o menos 1 o 2 veces al año). En este tiempo nota un cambio en él. El perro tiene una mayor calidad de vida.
Me llamo Montserrat, tengo 50 años (enero 2017) y vivo en Santa Perpetua, Barcelona. Quería aportar mi experiencia con el MMS. Lo he utilizado para una perra que tenía llagas. Estaba llena de úlceras y en menos de dos meses se curó (incluyo fotos). La dosis que utilicé era: 5 gotas en 50ml.de agua y lo pongo en un pulverizador. Le aplico 3 o 4 veces al día, mojándole bien la herida. En una semana ya empecé a notar mejoría.
Quiero decir también que el MMS lo utilizamos en mi familia y quiero recomendarlo a la gente, que busque, que se informe. Yo he visto, con esta perra el antes y el después.
Me llamo Ildefonso, tengo 53 años y resido en Sevilla. Tengo un perro labrador que tiene 12 años de edad (2016 - macho) con una distrofia de cadera (patología común en esta raza y también en los pastores alemanes). Cojeaba de ambas patas traseras. No podía levantar la pata para orinar. Durante tres días seguidos le di 15 gotas de MMS. Se las metía dentro de una salchicha. Al segundo día no cojeaba, a la semana ya podía levantar la pata para orinar. Está mucho más activo y feliz que antes.
Me llamo Josep, tengo 70 años (2016) y escribo desde Vidreres (Girona). Nuestra experiencia con el MMS ha sido positiva en todos los casos en que lo hemos usado.
La primera experiencia fue cuando me curé la gripe con un tratamiento llamado "de Clara" que consiste en tomar 6 gotas y al cabo de una hora 6 gotas más. Me cortó la gripe de golpe y como efecto secundario sólo tuve un poco de diarrea que desapareció enseguida.
La segunda experiencia fue la de una chica que tenía unas afecciones vaginales (verrugas) y que el ginecólogo le dijo que tardaría en irse. Después de un tratamiento tópico y también ingiriendo por vía oral el MMS quedó completamente bien en pocos días. Esto causó una gran sorpresa al ginecólogo en la siguiente visita. Tomó durante una semana 6 gotas por la mañana y 6 gotas por la noche. Al mismo tiempo hizo lavados con una solución de 6 gotas mezcladas con el agua varias veces al día durante la misma semana.
La siguiente fue la curación de un perro que no se podía ni levantar del suelo. Lo llevamos al veterinario y lo dejaron ingresado toda la noche con suero y antibióticos. Al día siguiente nos lo entregaron tal como lo habíamos llevado. Creyendo que se iba a morir, propusimos darle el MMS. Compramos una jeringa en la farmacia y le hicimos beber el MMS. Al cabo de una hora o poco más ya se puso de pie y hasta comió. Esa misma tarde ya salió de casa a dar un paseo. Le dimos tres veces una solución de 12 gotas administradas con una jeringa aplicada directamente en la boca durante el período de una hora aproximadamente.
Esta misma historia se ha repetido recientemente con otro perro de unos conocidos que el veterinario indicó que habría que sacrificarlo porque estaba muy grave y era también muy viejo. Ahora está perfectamente.
Otra experiencia ha sido la de un compañero que se dedica al canto. Después de tomarlo unas cuatro veces (dos gotas cada vez) notó que tenía la voz más clara, circunstancia que yo también he notado.
Una nueva experiencia fue la de una mujer que se hizo una ecografía donde aparecía una mancha en la parte derecha del abdomen. Después de tomar MMS durante una semana 3 gotas una vez al día, en la siguiente visita del médico la mancha había desaparecido.
Por último decir que también es efectiva para las quemaduras de aceite en la cocina. En un frasco de 100cc disolvimos 3 gotas activadas de MMS y se pulverizó con ello la zona afectada. No ha quedado marca en la piel después del tratamiento.
En definitiva: no podemos decir otra cosa que nuestra experiencia con el MMS ha sido positiva en todos los casos y no ha habido ningún efecto negativo ninguno.
Mi nombre es Ángeles, tengo 60 años (2016) y vivo en Motril (Granada). Soy veterinaria con 35 años de experiencia. El otro día recogí un perrito que estaba abandonado en la playa, no tenía pelo en toda la espalda, su piel estaba hiperqueratósica y con heridas infectadas. Había más pulgas que perro. Después de descartar que pudiera ser sarna, le di un baño insecticida de urgencia y le puse el ungüento que hago con kalanchoe y aceite de caléndula. Ha pasado una semana y la hiperqueratosis ha disminuido bastante, las heridas están curadas y lo más espectacular es que le ha crecido mucho pelo en todas las zonas afectadas.
Por experiencia sé el ritmo que llevan estos procesos y en este caso ha sido espectacular la recuperación de la piel y la crecida del pelo. Sé que la kalanchoe es la responsable de esta rápida mejoría. Tantos años usando todo tipo de cremas, caras y con excipientes no deseables y con la kalanchoe se podrían tratar todo tipo de dermatitis, incluso las que los médicos denominan dermatitis atópicas, que tratan con corticoides. Está claro que la kalanchoe a nivel externo es un potente regenerador y antiinflamatorio. Me da una pena inmensa pensar que algo tan beneficioso, sea ignorado por el sistema, pero gracias a foros como este, vamos aprendiendo.
Me llamo Enrique Alberto y resido en Melilla. Bilbo es un gato que va a cumplir 15 años en diciembre próximo (2016), pesa 6,3 kilos porque es muy grande, está delgado, no tiene sobrepeso y se encuentra en muy buen estado de salud, con mucha agilidad, a pesar de su edad.
En el mes de mayo de 2016 le detectamos un bulto más grande que una canica, en el lomo más abajo del cuello, que no estaba adherido al tejido muscular y parecía que tampoco lo estaba a la piel. Más bien, parecía que estaba como suelto entre ambos. Lo llevamos al veterinario y no le gustó nada el aspecto que presentaba, dijo que parecía algo maligno y lo quería operar de inmediato, pero nosotros no quisimos operar y quedamos en que observaríamos su evolución.
Al día siguiente comenzamos a dar el MMS al gato durante 21 días consecutivos de la siguiente forma: 2 gotas sin activar al día, es decir sólo de clorito de sodio sin activar con el ácido. Se las poníamos en el bebedero con el agua que iba a tomar de la mañana a la noche. Normalmente, al llegar la noche, ya había bebido todo el agua y durante la noche le ponía agua sin MMS. Al día siguiente repetía la misma operación, y así durante los 21 días. Ponía mucha atención en ponerle solamente 2 gotas del MMS, pero alguna vez se me escapaban 3 gotas y se las dejaba.
Esta fue la evolución del tratamiento:
Al gato se le ha visto absolutamente normal durante el tratamiento, no hemos detectado ningún efecto adverso.
Mi nombre es Ángeles, tengo 60 años (2016) y vivo en Motril (Granada). Soy veterinaria con 35 años de experiencia. Quería contarles mi primera experiencia con la kalanchoe en una perra con tumores mamarios no operados. La perra llevaba con cáncer de mama muchos años. Se decidió no operar y dejar los tumores, así que la perra llego a los 15 años y en un momento determinado, los tumores se externalizaron. Decidí llevármela a mi casa para cuidarla y sacrificarla cuando llegara el momento.
El estado general era muy bueno y pese a los tumores, la perra estaba estupendamente, aunque las masas tumorales estaban en un último estadio de desarrollo, o sea, carne putrefacta y sanguinolenta. Decidí probar la Kalanchoe, de la cual había tenido noticias y que crecía como planta parásita en mis macetas. Usé el jugo en emplastos y también con eso limpiaba las masas tumorales. No os voy a decir que la perra se curó, estaba en último estadio del cáncer, pero las masas tumorales disminuyeron de tamaño, estaban limpias y no olían a putrefacción; así mantuve a la perra durante dos años más hasta que murió por un fallo hepatorrenal debido a su edad, 17 años. Tuve la oportunidad de comprobar el desarrollo del cáncer mamario cuando no se realiza ninguna intervención quirúrgica ni tratamiento quimioterápico, algo difícil de comprobar en humanos.
Canela es una labradora cruzada de 16 años (2016). Tras una mastitis se le hizo un tumor mamario desde hace 4 años, el veterinario nos dijo que si queríamos se podía operar aunque con muchísimo riesgo debido a su edad y su estado. Lo dejamos estar y no la operamos. A principios de este verano 2015, el tumor empezó a crecer e incluso se abrió y salió hacia fuera. Comenzamos pues aplicarle espray de MMS, 12 gotas en bote de 30 ml. varias veces al día. A parte, en su bebedero de tres litros, le hemos estado echando 24 gotas de MMS. A día de hoy prácticamente se ha reducido por completo.
Adjunto dos fotos donde se ven el tumor abierto y su estado actual.
Quiero expresar también mi testimonio de agradecimiento a Josep Pàmies y Enric Cerqueda que me estuvieron orientando de cómo hacerlo.
Autorizo que esta experiencia que he tenido con mi perro sea publicado en la Web de La Dulce Revolución de Josep Pàmies por si puede ser de ayuda, a personas que se encuentren en situación similar a la mía.
Un saludo.
Con tumor
Una vez tratado con MMS
Tengo un perro pastor alemán. Tiene más de 9 años (2013) y pesa 45 kg.
Hace unos dos meses y medio empezó a sacar coágulos de sangre por el pene. Eran grandes como mi mano. De momento no hice caso, pensé que quizás se había lastimado con alguna zarza o algo parecido. Pero al ver que a al cabo de unos días no mejoraba, lo llevé al veterinario. Este le hizo un tacto rectal y me dijo que tenía hiperplasia prostática, o sea que tenía la próstata más grande del normal. Me propuso caparlo. Yo le pregunté si había alguna otra solución. Me dijo que habían salido unas pastillas nuevas, que las tendría al cabo de 3 días.
Antes de probar con las pastillas se me ocurrió ponerle a trozos, junto con el granulado, un trozo de hoja de la planta kalanchoe pinnata, tanto por la mañana como la tarde. Le daba sólo una hoja al día. El día siguiente el perro ya no sacaba sangre. Le seguí dando una hoja de la kalanchoe al día, aproximadamente durante un mes y medio.
El perro ya no ha sacado más sangre y orina bien y tiene el pelo reluciente como no lo había tenido nunca. Ahora durante unos días no le doy kalanchoe porque creo que no se bueno darle tan seguido.
Yo no puedo asegurar que la curación sea por la kalanchoe pero sé que no le he dado ningún medicamento, pues ya no fui a buscar las pastillas que el veterinario me quería recetar.
Me llamo Sílvia y quiero explicar la experiencia que hemos tenido con el Lepidium Latifolium. Hace cosa de tres años mi marido tuvo el primer ataque de piedras al riñón. Estuvo más de diez días para expulsar las piedras y el médico de cabecera sólo le daba antiespasmódicos y analgésicos. Consiguió expulsarla aplicándose electroacupuntura en el meridiano del riñón y a base de reflexología podal que le hacía yo misma (tengo titulación de reflexóloga). Al poco tiempo, buscando información sobre otras plantas conocimos el Lepidium Latifolium por medio de la asociación Dulce Revolución y fuimos a buscar. Así que cuando empezó a sentir dolor y que empezaba el siguiente ataque de piedra, fue directamente a la planta -que está en el patio en un tiesto-, limpió una hoja y la fue masticando muy lentamente. Fue bebiendo un poco de agua porque el gusto es muy picante. Al poco rato hizo la orina bastante oscura y desapareció el dolor.
Después se ha encontrado en la misma situación cuatro o cinco veces más, pero siempre hace lo mismo: Cuando empieza a tener molestias en el riñón o en el conducto urinario, se toma una hoja de la planta y la mastica lentamente. Siempre ha funcionado y no ha tenido más ataques. Alguna vez que no ha desaparecido del todo la molestia, se toma por segunda vez la planta y, al cabo de unas horas, desaparece del todo. La medida de la hoja es de unos 8 x 4 cm. (sin contar la cola, que también se come), y si las hojas que tiene la planta son más grandes, las parte y deja la otra mitad en la nevera por si le hiciera falta una segunda toma. Para disminiuir el gusto picante, generalmente lo acompaña de agua o infusión fría de Estevia.
También quiero explicaros que el pasado mes de julio mi perro cogió una infección de orina bastante importante. Cuando nos dimos cuenta hacía un poco de sangre con el pipí. Empecé a darle infusión preparada con un vaso de agua con una hoja fresca de Lepidium (también 8x4cm. aprox.) y media cucharadita de Cola de caballo y media de Tomillo (ambas secadas). Es un perro acostumbrado a comer de todo (no le damos pienso) y no tiene problema para bebérselo. Le di la infusión (ya enfriada) en ayunas por la mañana durante 4 o 5 días, una sola vez. Él iba bebiendo tanto como quería. Al principio se lo bebía todo, y los dos últimos días no se lo acababa. Cuando lo trajimos al veterinario para asegurarnos que ya estaba bien, la infección había desaparecido.
Septiembre 2012
Quiero aportar mis resultados con el tratamiento de la artritis en los animales.
En mi ganado tenía una incidencia de artritis variable que iba en algunos lotes del 0% a otros que había hasta el 4% de animales afectados. Podemos contar una media entre el 1 y el 2%.
Cabe recordar que el tratamiento convencional es cortisona, pero el animal no se cura nunca y lo mejor es sacrificarlo lo antes posible.
Con la aplicación del ClO2 (clorito de sodio) hubo algunos casos que se resolvieron. Yo calculo que funcionaba a medias ya que a algunos animales los desinflamaba transitoriamente y los animales curados totalmente no creo que superaran el 30%.
Hay que recordar que los bovinos son animales muy sufridos y cuando detectas la artritis, la articulación ya está muy dañada.
Ahora llevo aproximadamente unos 1.400 terneros consecutivos sin ningún caso de artritis, que coincide con el momento en que empecé a aplicar cloruro de magnesio en la alimentación. Es decir, que de forma preventiva funciona. El dato de 1.400 animales consecutivos con 0 casos en preventivo es muy significativa.
Como curativo hay que ser prudente ya que sólo lo he probado y resuelto en dos casos. Recibí dos terneros ya afectados de artritis al llegar a la granja y los he resuelto totalmente de esta manera. Aunque el éxito para combatir la artritis lo atribuyo al cloruro de magnesio, no se puede descartar que el ClO2 tuviera alguna sinergia.
Hay una teoría aceptada por todos los veterinarios que dice que las artritis en terneros son debidas a una bacteria que se instala en las articulaciones. Esta bacteria proviene de una anterior infección umbilical, en la que la bacteria que se encuentra es la misma. La teoría dice que la artritis es como una metástasis, ya que la bacteria pasa del ombligo a la articulación. Pero resulta que si se suplementa con cloruro de magnesio, no hay artritis y, por tanto, tampoco bacteria.
Yo las infecciones umbilicales las prevengo al 100% con ClO2. Así pues, la bacteria estaría controlada. Pero si no doy cloruro de magnesio aparecen artritis.
Mi conclusión es que el déficit de magnesio es el total responsable de las artritis. La bacteria es la consecuencia.
Septiembre de 2014
Hola! Querría compartir con vosotros nuestra experiencia.
Tenemos una perrita cruzada de mastín del Pirineo, "la Clemen", que sufrió una oclusión intestinal. De repente dejó de comer y gemía de dolor.
La llevamos al veterinario y nos recetó aceite de glicerina, cortisona y antibiótico, puesto que llevaba tres días sin defecar.
Después de dos días la cosa seguía igual o peor, no comía y apenas se movía. Volvimos al veterinario, que recomendaba operar y no nos daba muchas garantías.
Hacía unos días que conocía a Josep Pamies y me pareció oportuno irlo a ver y comentarle el tema. Me recibió muy amablemente y me aconsejó unos remedios ancestrales: Un litro de agua de Tomillo para beber y 250 cc. de agua de mar con jeringuilla vía oral. Unas horas más tarde todo seguía igual. Le hice una lavativa con un litro de agua de tomillo y 250cc de agua de mar. Después de dos horas la perra defecó y empezó a mejorar hasta ahora, que es feliz como un anís.
Gracias por todo.
Septiembre 2012