Mi nombre es Ana, tengo 49 años (febrero 2021) y vivo en Barcelona. La primera vez que descubrí el MMS, fue hace varios años, lo tenía en casa y tardé un poco en usarlo porque la verdad, hacía tiempo que no me ponía enferma.
Un día, hace unos 6 años me empecé a encontrar muy mal. En mi trabajo había mucha gente con una gripe muy fuerte y muchas bajas. Esa noche al ver que cada vez tenía más fiebre y el estado general iba a peor, decidí que, al día siguiente, tomaría MMS, y así lo hice. Me pasé todo el día tomando 3 gotas de MMS activadas cada hora, comenzando a las 8 de la mañana y terminando a las 11 de la noche. Durante todo el día sólo hice reposo, bebiendo bastante agua y comiendo poco ya que tampoco tenía hambre.
La fiebre al comenzar el día era muy alta, cerca de los 40 °C. Estaba fatal, hacía muchos años que no lo pasaba tan mal. Por la tarde empecé a sentirme un poquito mejor y bien, fui a dormir. Cuál sería mi sorpresa que a la mañana siguiente me levanté nueva, sin ningún síntoma de gripe y la fiebre había marchado del todo. Fue increíble, brutal, una gripe tan fuerte para mí era una semana de cama. Gracias al MMS con un solo día tuve suficiente. Desde entonces no falta en mi casa. Ahora también uso el CDS, de momento como preventivo y la verdad es que estoy súper bien.